Carta a un TCA
Zaragoza, España, 2 de junio de 2026 Estimada Candela: Ayer me acordé de vos, pero no de la de ahora; de vos, hace unos años. ¿Cómo estás hoy? ¿Cómo van las cosas en tu vida? Hay algo en tus ojos que todavía reconozco y algo que ya no está. A veces me invade la angustia de la charla que nos debemos. Hay tanto que quisiera decirte. ¿Te acordás cuando no querías estar viva? Nunca lo aceptaste. Simplemente, lo supuse. Algunos coquetean con la muerte de maneras sutiles. Simplemente deciden desvanecerse hasta llegar a los huesos. Primero, que lo siento. Siento no haber entendido antes que estabas haciendo lo mejor que podías con las herramientas que tenías. Que detrás del control, de las reglas, del miedo a la comida y de la necesidad desesperada de cambiar tu cuerpo, había una chica intentando sentirse segura, aceptada y suficiente. Todavía recuerdo cuando te lavabas la cara sin mirarte demasiado en el espejo. Qué difícil debe haber sido ver a un enemigo todas las mañanas. ¿Te acordás cuan...